Sociedad de Medicina del Trabajo

de la Provincia de Buenos Aires

¿Qué es el CIE 10?
 

El Código Internacional de Enfermedades (CIE 10), elaborado por la Organización Mundial de la Salud, tiene como propósito permitir el registro sistemático, análisis, interpretación, y comparación de los datos de mortalidad y morbilidad recolectados en diferentes países o áreas, y en diferentes épocas. Se utiliza para convertir los términos diagnósticos y otros problemas de salud, de palabras a códigos alfanuméricos que permiten su fácil almacenamiento y posterior recuperación para el análisis de la información.


Historia del CIE 10

En reunión efectuada en Viena en 1891, el Instituto Internacional de Estadística, encargó a un comité dirigido por Jacques Bertillón (1851-1922) la preparación de una clasificación de causas de defunción, esto es el primer antecedente de lo que hoy denominamos Clasificación Internacional de la Enfermedades.

El Listado CIE-10 tiene su origen en la «Lista de causas de muerte», cuya primera edición editó el Instituto Internacional de Estadística en 1893.

Esta clasificación recibió aprobación general y fue acogida por varios países y numerosas ciudades. Su primera aplicación fue en América del Norte y ya en 1898 la Asociación Estadounidense de Salud Pública, recomendó que los registros civiles de Canadá, México y Estados Unidos, adoptaran la Clasificación de Bertillón y sugirió además su revisión cada 10 años.

En agosto de 1900 se dispuso la primer revisión y así es que nace lo que entonces se llamó fue llamado CIE 1. En ese momento se tomó la determinación de que se revisaría cada 10 años, esto se llevó a cabo hasta 1979, cuando es publicado el CIE 9.

A partir del año 1995 se ha ido implementado en forma gradual en el resto del mundo. En la Conferencia Internacional para el CIE 10 auspiciada por la OMS llevada a cabo en 1989 se tomó la determinación de definir un mecanismo de actualizaciones que permitiera incorporar cambios entre las diferentes revisiones.


CIE 10


La OMS se hizo cargo de la misma en 1948, en la sexta edición, la primera en incluir también causas de morbilidad. A la fecha, la lista en vigor es la décima, y la OMS sigue trabajando en ella.

Es la décima versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades y otros problemas de salud y determina los códigos utilizados para clasificar las enfermedades y una amplia variedad de signos, síntomas, hallazgos anormales, denuncias, circunstancias sociales y causas externas de daños y/o enfermedad.

Las recomendaciones tomadas refuerzan el proceso de actualización del CIE 10 y hace innecesario crear una base para un CIE 11.

Hay varios Centros colaboradores en el Continente Americano, en idioma inglés, el Centro Colaborador se encuentra en el Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias de los Estados Unidos (NCHS), y en lengua española es el Centro Venezolano para Clasificación de Enfermedades (CEVECE) y en idioma portugués está en la Universidad de Sao Paulo (CBCD).

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) como representación de la OMS para América, desempeña el papel de enlace entre los países.


1) Propósito y aplicabilidad

Desde su inicio la CIE ha sido utilizada por los países para la elaboración de estadísticas de mortalidad, dada la relevancia que tiene este indicador para evaluar la situación de salud. La muerte es un evento importante y único, con menos problemas de registro que la morbilidad y a menudo es más preciso el conocimiento derivado de su estudio.

Por ello originalmente la CIE fue usada para elaborar estadísticas de mortalidad; sin embargo, los sistemas de atención a la salud tienen necesidad de contar con estadísticas de las causas que motivan la atención en los distintos niveles de atención, como por ejemplo: puestos o centros de salud y hospitales, que no necesariamente ocasionan la muerte.

La preocupación de responder a esta necesidad data desde el inicio de la CIE, sin embargo, es a partir de la 6ª Revisión que la clasificación fue enriquecida con un mayor número de términos diagnósticos y utilizada también para producir estadísticas de morbilidad.

En la actualidad y con el avance de la tecnología, es posible contar con información sobre las enfermedades y motivos de atención, así como de las causas de defunción con una gran oportunidad, lo que aumenta su importancia y uso en todos los niveles de atención a la salud. El procesamiento de códigos es mucho más rápido que el de palabras, por lo cual se acorta el tiempo para efectuar operaciones con ellos y generar cuadros estadísticos.

La CIE es uno de los sistemas universales que permite la producción de estadísticas sobre mortalidad y morbilidad que son comparables en el tiempo entre unidades o regiones de un mismo país y entre distintos países. Cuenta con procedimientos, reglas y notas para asignar los códigos a los diagnósticos anotados en los registros y para seleccionar aquellos que serán procesados para la producción de estadísticas de morbilidad y mortalidad en especial, las basadas en una sola causa.

La función de los codificadores consiste en asignar el código apropiado a los diagnósticos y efectuar la selección del o de los que van a ser ingresados a la base de datos.

En el caso de la CIE-10 los códigos están compuestos por una letra en la primera posición seguida de números es decir son alfanuméricos. Esta estructura permitió incluir un mayor número de códigos y términos diagnósticos en comparación con las revisiones anteriores, cuyos códigos eran sólo numéricos.

Las decisiones que tomen los administradores de salud dependen mucho de la calidad de la información que es producida; de ahí la importancia de llenar adecuadamente los registros y procesar cuidadosamente la información, verificando que la cobertura sea lo más completa posible y con el mínimo de errores en la codificación y captura de los datos.

2) ¿Como es el CIE 10?

Consta de tres volúmenes, en donde en el volumen uno existe una introducción, con los diferentes Centros colaboradores de OMS en el mundo creados especialmente para la realización de esta Clasificación.

El volumen 1 contiene las clasificaciones principales, el volumen 2 provee orientación a los usuarios de la CIE 10 y el Volumen 3 es el índice alfabético de la clasificación.

Los distintos capítulos se refieren a familias de enfermedades que agrupan las categorías por códigos alfanuméricos que constan de tres dígitos siendo el primero una letra y los dos siguientes son números, así tenemos en teoría códigos desde A00 a Z99. Está exenta la letra U ya que los códigos U00-U49 son para ser utilizados en la asignación provisional de nuevas enfermedades de etiología incierta.

Los códigos U50-U99 pueden utilizarse en la investigación, por ejemplo, cuando se someta a prueba una clasificación alternativa para un proyecto especial.


3) Enfermos crónicos

La versión inglesa utiliza a menudo la palabra persistent, cuya traducción castellana podía ser crónico. Sin embargo, se ha preferido siempre que ha sido posible persistente por el matíz negativo de la cronicidad ("enfermos crónicos") y también por soslayar la tendencia o amenaza que existe en muchos países de excluir la patología crónica y residual del ámbito de la sanidad (por ejemplo de la competencia de los Ministerios de Sanidad) para pasarlos al de las prestaciones sociales.

Esto sucede con los alcohólicos crónicos, con las esquizofrenias residuales, con el retraso mental, con la demencia del anciano o con la propia enfermedad del SIDA. Con independencia del lugar donde reciben asistencia y de la entidad responsable de la misma, es cierto que la psiquiatría no puede cerrar los ojos a esta patología, por mucho que esté, hoy día, fuera del alcance de sus posibilidades terapéuticas.


Aspectos generales

Cada trastorno se acompaña de la descripción de sus características clínicas principales, así como de las características secundarias que, aunque menos específicas, son sin embargo relevantes. En la mayoría de los casos indican el número y los síntomas específicos que suelen requerirse para un diagnóstico fiable. Sin embargo, en la redacción de dichos síntomas se ha mantenido un cierto grado de flexibilidad de cara a las decisiones diagnósticas, para que la clasificación pueda ser utilizada en variadas y a menudo complejas situaciones clínicas, en las que deben tomarse decisiones diagnósticas antes de que el cuadro clínico haya podido ser totalmente aclarado o cuando la información es aún incompleta.

En algunas ocasiones y para evitar repeticiones innecesarias, se proporciona la descripción clínica y pautas para el diagnóstico de ciertos grupos de trastornos, además de aquellas específicas de cada trastorno aislado dentro del grupo.

Las definiciones sobre la duración de los síntomas están asimismo pensadas más como pautas generales, que como requisitos estrictos. El médico debe utilizar su propio criterio sobre la conveniencia de escoger un diagnóstico, aunque la duración de un síntoma determinado sea ligeramente mayor o menor de lo requerido.

Las pautas para el diagnóstico debieran ser, asimismo, un estímulo útil para la docencia, dado que sirven de recordatorio de aspectos de la práctica clínica que suelen encontrarse ampliamente desarrollados en la mayoría de los manuales de Psiquiatría. También pueden ser adecuados para aquellos proyectos de investigación en los cuales no se requiera la mayor precisión (y por consiguiente restricción) que ofrecen los Criterios Diagnósticos de Investigación.

Las descripciones y pautas no presuponen implicaciones teóricas y tampoco pretenden abarcar la amplitud de los conocimientos actuales sobre los trastornos mentales y del comportamiento. Son únicamente un conjunto de síntomas y descripciones consensuadas por un gran número de asesores clínicos e investigadores de diferentes países, que sirve de base razonable para la definición de las diferente categorías de la clasificación de los trastornos mentales.


1) Registros generales

Se recomienda que los médicos sigan la regla general de anotar todos los diagnósticos que se necesiten para abarcar todo el cuadro clínico. Cuando se registre más de un diagnóstico, suele ser conveniente escoger uno de ellos como diagnóstico principal, quedando los demás como secundarios o adicionales. Debe darse prioridad a los diagnósticos más relevantes en relación con el motivo por el cual se recogen.

El diagnóstico debe ser registrado anotando el código y el texto diagnóstico correspondiente. Lo mismo debe hacerse para los diagnósticos adicionales de otros capítulos.

En la práctica clínica éste suele corresponder al trastorno que motiva la consulta o el contacto con los servicios en los cuales se recoge la información. En muchos casos será el trastorno que motivó el ingreso en el hospital, el seguimiento ambulatorio o en una unidad de hospital de día. En otros casos, desde un punto de vista de la trayectoria vital del enfermo, el diagnóstico más importante puede corresponder al trastorno que padece el enfermo a lo largo de los años, el cual puede ser distinto de aquel que motiva la consulta.

Si existen dudas acerca del orden en que deben registrarse varios diagnósticos, o bien el clínico no conoce con certeza el propósito al que va a ser destinado la información, una regla simple consiste en registrar los diagnósticos en el orden numérico en el que éstos aparecen en la clasificación.


Relación con el DSM IV

Los códigos y los términ s del DSM-IV son totalmente compatibles con los de la CIE-9-MC y la CIE-10. Los borradores clínicos y de investigación de la CIE-10 han sido revisados por los Grupos de Trabajo del DSM-IV y han proporcionado temas importantes para las revisiones de la literatura y los reanálisis de datos. El borrador de las versiones de los criterios diagnósticos para la investigación de la CIE-1O se ha utilizado como alternativa de comparación en el DSM-III y en el DSM-III-R, y ha sugerido también una serie de criterios para los estudios de campo del DSM-IV.

La décima revisión de la Clasificación estadística internacional de enfermedades y problemas de salud (CIE- 10), llevada a cabo por la OMS, se publicó en 1992. Todas aquellas personas que han confeccionado la CIE-10 y el DSM-IV han trabajado en estrecho contacto para coordinar sus esfuerzos, lo cua1 ha dado lugar a una recíproca influencia.

La CIE-10 consiste en un sistema oficial de códigos y en una serie de documentos e instrumentos relacionados con la clínica y la investigación.

La enorme cantidad de consultas entre los autores del DSM-IV y de la CIE-10, ha sido muy útil a la hora de aumentar la congruencia y reducir las diferencias poco significativas entre los términos de los dos sistemas.

 

Bibliografía

  • Versión oficial de la Lista de Códigos CIE-10 en la página web de la OMS (WHO.int)
  • Manual de instrucciones para la CIE-10 volumen 2 en línea (OMS) (en inglés
  • ICD 10 / International Classification of Diseases. CIE 10 / Clasificacion Internacional de Enfermedades
  • Juan J. López-Ibor Aliño Director de la sede del Centro Colaborador de la OMS para Investigación y Enseñanza en Salud Mental para España, en el Hospital Ramón y Cajal (Madrid)
  • Organización Panamericana de Salud - Unidad de Análisis de Salud y Estadísticas

 

Problemas terminológicos: Trastornos
En la versión española el vocablo trastorno se utiliza con mayor amplitud que en la inglesa, ya que por un lado define el ámbito de la nosología y por otro conserva la ambigüedad indispensable para incorporar los avances del conocimiento. Por otro lado, no tienen el mismo grado patológico el morbus Alzheimer, la neurastenia o la piromanía. Sin embargo, todos ellos son trastornos, con independencia de que en su día se conozcan mejor los fundamentos biológicos, psicológicos o sociales que condicionan su etiopatogenia. Trastorno es la única palabra que tolera ambigüedad en la CIE-10. El término "trastorno" se usa a lo largo de la clasificación para evitar los problemas que plantea el utilizar otros conceptos tales como "enfermedad" o "padecimiento". Aunque "trastorno" no es un término preciso, se usa para señalar la presencia de un comportamiento o de un grupo de síntomas identificables en la práctica clínica, que en la mayoría de los casos se acompañan de malestar o interfieren en la actividad del individuo. Los trastornos mentales definidos en la CIE-10 no incluyen disfunciones o conflictos sociales por sí mismos en ausencia de trastornos individuales.

 

Prólogo a la edicion española
La edición española del Capítulo F (V) sobre Trastornos Mentales y del Comportamiento de la 10ª edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) de la Organización Mundial de la Salud es fruto de un esfuerzo colectivo considerable. No se trata simplemente de la traducción de la versión inglesa, entre otras cosas porque no hay una versión inglesa, sino que han sido necesarias cinco sucesivas, para ir incorporando la experiencia de estudios de campo y de consultas internacionales. La versión española ha seguido el mismo proceso, de tal manera que los resultados de la investigación en lengua española han repercutido en la versión original en inglés. Además, estas investigaciones y consultas han repercutido en la propia traducción, en la que se han adoptado algunas decisiones importantes para satisfacer unos objetivos mínimos. En la versión española el vocablo trastorno se utiliza con mayor amplitud que en la inglesa, ya que por un lado define el ámbito de la nosología y por otro conserva la ambigüedad indispensable para incorporar los avances del conocimiento. Así, no todas las variaciones de la personalidad se incluyen en el Capítulo F (V) y por ello no se habla, por ejemplo, de personalidad histérica o paranoide. Sólo algunas de las personalidades con rasgos histéricos o paranoides alcanzan el grado de lo morboso. Dicho de otro modo, sólo algunas cumplen con determinados criterios diagnósticos. Cuando se cumple esto, se habla de trastornos histéricos o paranoides de la personalidad. Los demás tipos y si acaso grados, de la personalidad no morbosos pero relevantes para la medicina, figuran en el Capítulo Z de la CIE-10 junto con otros factores que influyen en el estado de salud y en el contacto con servicios médicos.

 

 

Otros códigos estadísticos usados tambien a nivel internacional

CIE-9
Es la anterior clasificación de códigos
CIE-O Es el Código internacional de enfermedades para oncología
DSM-IV Es el Manual de diagnóstico y estadísticas de los trastornos mentales.
CIAP-2 la Clasificación Internacional de Atención Primaria
CDF la Clasificación de Derivaciones Fármaco-terapéuticas
CIE-10-AM Es la extensión del CIE-10 en Australia publicada en 1998.
CIE-10-CA Es la extensión usada en Canadá publicada en el 2000.
CIE-10-GM Es la extensión que se usa en Alemania

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